Abogada Pilar Pavón Page

—Necesito el historial de transferencias del notario en los últimos cinco años. Y quiero saber si su primo tiene cuentas en paraísos fiscales.

—Una más, abuela —susurró—. Una más que no se queda en la calle.

—Tanto así —respondió Pilar, y esbozó una sonrisa apenas perceptible—. No me gustan los lobos con toga. abogada pilar pavón

—Señor notario, ¿por qué redactó dos versiones del testamento si solo una fue notificada a mi clienta?

Cerró la puerta y, a solas, colgó la toga en el percheiro. Miró la foto de su abuela, que también había sido abogada en tiempos donde las mujeres apenas podían testificar. —Necesito el historial de transferencias del notario en

Pilar aceptó la cesta y respondió con su habitual tono seco, pero con una ligera temblor en la voz:

Afuera, la tarde granadina teñía de oro las calles. Pilar Pavón sirvió un café solo, encendió una vela blanca (su pequeño ritual de cierre) y abrió el siguiente expediente. El mundo no se arreglaba con un caso, pero al menos ese rincón del mundo, por hoy, estaba en paz. Una más que no se queda en la calle

Llamó a su secretaria, Claudia, una joven inquieta con melena azul y talento para encontrar agujeros en los registros públicos.